Arantxa Lobera

 

Arantxa Lobera construye sus retratos a partir de una mirada que le transmita algo. Sus obras crecen alrededor de los ojos que descubre y se enriquecen con sombras que conforman expresiones. Aunque recientemente ha incorporado el color en sus cuadros, se siente más cómoda en la gama de grises de sus lápices de grafito, en las luces blancas del papel y las sombras más negras del polvo de carboncillo. En un recorrido inverso a la mayoría de artistas, se descubrió como dibujante autodidacta hace apenas tres años y ahora amplía sus conocimientos de manera más formal. Su serie de retratos "Ubuntú: miradas de lápiz" recorre los rostros de niños de todos los rincones del planeta, con el nexo común de las miradas que ellos devuelven desde el interior de los marcos, hasta el punto en el que surge la duda de quién observa a quién.